Apuntes sobre la Asexualidad

Gabriel Chávez Luisa Aurora Ochoa De lo que no se puede hablar, se debe guardar silencio. -Wittgenstein, Tractactus logico-philosophicus. Si algo nos guía (y nos sigue guiando, al día de hoy) a todos y todas aquellas que sentimos una afinidad espontánea por la enseñanza de Freud, es una cierta noción de estructura y consistencia queSigue leyendo «Apuntes sobre la Asexualidad»

La ridícula idea de no volver a verte

La ridícula idea de no volver a verte

Para Nacho, que descubrió para mí, a Rosa Montero. Y para Mónica Dávalos, que recomendó este libro.

Como dice Rosa Montero, en su bella creación inspirada en el diario que Marie Curie escribió durante un año a la muerte de Pierre Curie: Una nunca se recupera de un duelo. Una se reinventa.
Y sí. Fíjense ustedes que, con todo el tiempo que llevo haciendo clínica psicoanalítica y leyendo sobre la elaboración y subjetivación de la pérdida de un ser querido, esta idea de la escritora española, me permitió otra perspectiva. Además, desde luego, de la de Freud y la de Allouch sobre la erótica del dolor.

Soledades

Por: Mónica González Dávalos

Al acercarnos a este tema es necesario tener en cuenta algo de gran importancia, no podemos hablar de un único concepto de soledad, ya que son varias las vertientes de investigación que encontramos en este universo, pero, sobre todo porque se trata de un sentir, por lo que no podemos experimentarlos todos ellos, por tanto, hablaremos en plural, es decir soledades. Así podremos ocuparnos de algunas cuantas sin quitar su valor a todas las demás.

Para ser justa con la apertura de este texto tendría que escribir de las soledades que vivo, de las que he leído, y de las que he escuchado; por lo tanto, me centraré principalmente en la soledad que le incumbe a todos los seres hablantes, la soledad del psicoanalista y desde el psicoanálisis.

¿Quién traicionó a Ana Frank?

Pocos periodos de la historia de la humanidad, y tal vez el único de la época moderna, han sido tratado tantas veces, en diferentes campos, como la Segunda Guerra Mundial y su devastación, no sólo en términos de mortalidad humana, de por sí ya terrible, sino también en cuanto a la muerte de los símbolos. Al respecto, vale la pena citar la frase de uno de los personajes de Al límite del  atardecer: «la civilización occidental se fue por los hornos de Auschwitz».

Las manos de mi madre

En el libro Las manos de la madre de Massimo Recalcati, menciona que en cada embarazo la futura madre se enfrenta al fantasma de su propia madre. En esta ocasión quiero escribir de este linaje transmitido y convertido en fantasma partiendo de la historia familiar materna, a manera de un humilde homenaje a mi madre.

Antesala del análisis

El deseo de ser tomados como objeto, es lo que nos separa del lugar del analista, del significante cualquiera. Por: Samuel Mora La asociación libre en sí misma, significa que el terapeuta, en tanto que analista, se abstiene de dirigir al paciente, es decir que renuncia a un poder…  Miller Este texto pretende abordar ciertasSigue leyendo «Antesala del análisis«

El hombre que se convirtió en un cuadro

Por: Alejandro León Benítez El término paranoia se deriva del griego (para: contra y noos: espíritu) que designa la locura en el sentido de arrebato y delirio. En la terminología freudiana clásica, la paranoia pasó a ser el modelo paradigmático de la organización de la psicosis en general. Freud, dijo que la paranoia era una defensa contra laSigue leyendo «El hombre que se convirtió en un cuadro»

Estandarte de la sexualidad, una sociedad de desigualdad

Estandarte de la sexualidad, una sociedad de desigualdad

Por: Luisa Aurora Ochoa y
Gabriel Chávez

¿Es la sexualidad estructura o función? Es ésta parcialización la consecuencia inmediata del sistema patriarcal sobre el cuerpo sexuado. La sexualidad se vive como estructura o como función, pero nunca en ambos lugares. Por un lado tendremos la mercantilización de lo sexual que estructura la producción capitalista como forma legítima de brindar ese surplus de goce al sujeto. Fenómeno que podemos ver en películas, música, fármacos, ropa, comida, commodities. Esta mercantilización del matiz sexual es lo que permite que el sujeto pueda estructurar su economía libidinal hacia objetos, ocasionando un soporte fantasmal que en la actualidad escapa al fetiche estudiado y descrito por Freud. Si antes se consideraba una desviación la necesidad de un objeto que articule la práctica sexual del sujeto, hoy en día parece indispensable para que esta se lleve a cabo.

¿Por qué hablar y tratar el tema de las así llamadas «Toxicomanías» desde el espacio del saber y de la clínica del psicoanálisis?

Por: Jürgen González Esta posición que en el Fedón nunca tuvo otro nombre que el de farmakon, es presentada por Sócrates como un veneno, pero se transforma, por efecto del logos socrático y de la demostración filosófica del Fedón en medio de liberación, posibilidad de salvación y virtud catártica. J. Derrida, La pharmacie de Platon,Sigue leyendo «¿Por qué hablar y tratar el tema de las así llamadas «Toxicomanías» desde el espacio del saber y de la clínica del psicoanálisis?»

El muñeco de nieve (Parte II)

El muñeco de nieve (Parte II)

Ya en otros textos míos he hablado sobre mi interés por la llamada novela negra y cómo éste tiene qué ver con cuestiones infantiles; en este caso, relacionadas con mi historia.

entre la literatura y el psicoanálisis en un diálogo fecundo en el que pueden enriquecerse los dos campos.

La interrogación se dirige esta vez hacia los motivos inconscientes que subyacen en la historia de un personaje de ficción; pero una ficción desde la cual podemos llegar, por otros caminos que los del psicoanálisis, a preguntas relacionadas con las complejidades de la sexualidad humana