El intento de las paternidad-es…

Por: Paola Mercado Antillón

           Nadie educa a nadie –nadie se educa así mismo-, los hombres se educan entre sí con la mediación del mundo.

  Enseñar no es transferir conocimientos, sino crear las posibilidades para su propia producción o construcción.

Paulo Freire.

Teniendo en cuenta el día del padre, que pasó hace pocas semanas, y el escrito que realizó mi querida maestra Eunice Michel, en la revista de Cuerdas Ígneas, voy a realizar una pequeña reflexión sobre los lugares de los padres en la actualidad.

Considero que hablar de paternidad, sigue siendo un tema igual de complejo como hablar de maternidad, son dos figuras en constante conflicto, una relación y trabajo imposible, como Freud lo comentó. Aun así, las maternidades y las paternidades son de orden diferente, y el embarazo es el inicio de esa diferencia.

Eunice Michel, menciona en su escrito Paternidad que éstas ya no son las mismas, lo escribe así:

Cuanto ha cambiado la historia desde aquel ritual de los romanos cuando un padre, después de nacer un hijo, era colocado éste en el suelo y si el padre lo levantaba, lo consideraba suyo y, si tenía alguna razón para dudar, lo dejaba en el piso y el niño era entregado a los esclavos para que se hicieran cargo de él. (Michel, E. 2021, Paternidad, Revista Cuerdas Igneas, Guadalajara, México)

Hoy en nuestra cultura sería extraño que se dejara a un bebé en piso para su reconocimiento, sin embargo, aún existen aquellos hombres que metafóricamente los dejan, donde el reconocimiento no pasa. Y como buenos hijos del patriarcado, tienen ese privilegio, poder decidir desde hace mucho, mucho tiempo, si desean o no, tener el lugar de padres.

Pero, ¿hoy cómo han cambiado las cosas?, ¿cómo se han movido, aunque sea poco a poco las paternidades? …El día del padre vi el post de una doctora, Gisela Fregoso, a quién admiro por su trabajo, en su video realiza una crítica sobre el privilegio racial y el día del padre. Ese video me puso a pensar sobre lo que implica dicho privilegio, pero, también menciona algo interesante sobre la pedagogía, que ahora se hace del lugar de padre.

Podemos decir que a pesar de lo mucho que hace falta por corresponsabilidad familiar, los hombres que son padres ya no son los mismos de hace 500, 100, 50, 20 o incluso 10 o 5 años. Éste día del padre se pudieron ver en las redes fotos de hombres haciendo trabajos de crianza, cambiando pañales, cargando a los hijes, acompañando en los hac-eres domésticos. En lo particular se me hace bastante interesante que la pedagogía del ser padre poco a poco se mueva. Insisto falta muchísimo. Pero, ¿qué es una pedagogía?:

En la revista Electrónica Educaré (2010) de Costa Rica, mencionan que la pedagogía estudia los procesos de enseñanza y aprendizaje. Conforme se han ido analizando y replanteando éstos, la pedagogía se va modificando, acoplando y resignificando. El punto central de la reflexión pedagógica es, sin duda, la formación, la cual se vincula con el tipo de ser humano y de sociedad que se persigue.

Con lo anterior, rescatamos que las formas de percibirse como padre van cambiando desde su enseñanza, modelos, imaginarios y maneras de sostenerse en ese lugar llamado padre-s. Es necesario en este punto, tomar nota que ese movimiento pedagógico del ser padre tiene mucho que ver con las maneras críticas y de lucha de los movimientos feministas. Con esto añado, a Paulo Fraire, quien menciona en su libro, “Pedagogía del oprimido”, las masas oprimidas deben tener consciencia de su realidad y deben comprometerse, en la praxis, para su transformación. Desde un poder político para la consciencia social pueda enfrentar esa dominación opresora y buscar a transformación social y política de esa realidad.

Las mujeres somos parte del reclamo para que ellos, los hombres, los padres, se manifiesten y hagan su parte. Pero, ya no desde ese lugar autoritario, como lo dice Massimo Recalcati, en su libro, ¿Qué queda del padre?

El padre ya no es una cuestión de género o de sangre. Su Imago ideal ya no gobierna ni la familia, ni el cuerpo social. Sin embargo, no se trata ni de añorar su reino ni de decretar su desaparición irreversible. Para prescindir de un padre es necesario ser capaz de servirse de él, diría Lacan. Prescindir, hacer el duelo por el Padre, no significa, de hecho, desterrar al Padre, exaltar su demolición, exaltar su demolición, decretar su peso insoportable o, más sencillamente, su inutilidad. Hacer seriamente el duelo por el Padre significa aceptar la herencia del padre, aceptar toda su herencia. ¿Qué significa esto?, decía Sartre, solo puede realizarse haciendo algo con aquello que el Otro (el padre, la madre, la familia, la sociedad, los otros) ha hecho de él. ( Recalcati, M. ¿Qué queda del padre?, la paternidad en la época hipermoderna, Milán, Xoroi Edicions. 2011, p.68)

Con lo anterior, hoy ya no se pueden seguir sosteniendo esos lugares de padre bueno, padre poderoso, padre in-tocable. Hoy, hablar de paternidad-es cuestionar el hacer y ser de esos hombres. Aunque les pese, aunque les duela, aunque no quieran admitir sus faltas y dolencias.

Las mujeres dieron la palabra a les hijes, para poder hablar, aunque como lo menciona Recalcati, el punto de dar la palabra no es para quedarnos en un lugar de señalamiento, solamente. Es hacer algo con aquella paternidad que toca, buena, mala, regular e incluso, muchas veces, perversa. Desde la palabra, desde la palabra que a les hijes les toca, para hacer otra cosa, más allá de la muerte que pueda rondar en ese lugar. Y también, rescatar la vida que se hereda de ese padre.

¿Cómo los hombres pueden tomar el lugar de padre hoy en día…?

La maestra Eunice en su texto Paternidad, cuestiona el lugar de los hombres desde las paternidades, preguntándose si serán los hombres los que se sienten amenazados ante la independencia y competencia de las mujeres. Cerrando su texto con ésta pregunta, ¿estarán obligándonos a pensar cómo enfrentar el reto de las nuevas feminidades y las nuevas masculinidades, en un sistema familiar cada vez más diferente a lo que se ha entendido como la familia tradicional?

Ante estas preguntas, no tengo las respuestas. Solo puedo acercarme, un poco, a pensar que la familia tradicional ya no es la misma y ya no será la misma, de entrada, 18% de las familias en México son monoparentales, encabezadas por mujeres, esto según cifras del INEGI del 2017. También, hablar de las nuevas masculinidades y feminidades, nos mueve a esos lugares de madres y padres…y, ¿a las nuevas formas de ejercer (por el momento) ese trabajo maternal y paternal…?

En cuanto a la primera pregunta, ¿cómo los hombres pueden tomar el lugar de padre hoy en día?, rescato varias ideas de Recalcati, sobre el padre, pero también la familia.

En una de ellas menciona el autor la necesidad del conflicto, de hacerle caso y sostener el conflicto de las generaciones, aunque en ese conflicto se vea también implicado, cosa que antes, el padre de antes, el conflicto no lo tomaba, no lo escuchaba y por regular lo ignoraba, aunque estuviera ahí.

Massimo dice:

Un lazo familiar suficientemente bueno es aquel lazo que sabe asegurar una cierta oscilación entre pertenencia y errancia, entre procedencia y porvenir. Por lo tanto, un lazo que sabe ofrecer el sentido de una comunidad, de una identificación, y al mismo tiempo, que sabe soportar la dimensión de la lucha, del contraste, del conflicto que la existencia de separación implica fatalmente. ( Recalcati, M. ¿Qué queda del padre?, la paternidad en la época hipermoderna, Milán, Xoroi Edicions. 2011, p. 88)

Hoy hablar de ser padre es buscar las maneras de re-inventarse, de ser y hacer otra cosa con la-s paternidade-s. De encontrarse les hijes, de hacer acontecimiento con la crianza…en pocas (y quizá, muchas palabras), en hacer presencia desde ese lugar del padre…y, de implicarse en el conflicto, puesto que me pregunto, ¿de qué otra manera se puede ser padre (y madre) hoy, si no es tomando el conflicto de la falta…? Y termino, sí, la pedagogía es más que necesaria hoy en día, para hacer otras cosas con los lugares del ser, en particular en la familia, con el padre, ¿se podrá hacer una pedagogía del tomar el conflicto de la falta…?

Bibliografía

Castillo, I, Flores, D, Jiménez, C., Pedagogía, diversidad y lenguaje: develando los colores en miradas aprendientes, Revista Electrónica Educare, vol. XIX, num. 1, Universidad Nacional, Costa Rica. 2010

Michel, E., Paternidad, Revista electrónica Cuerdas Ígneas, México. 2021.

https://cuerdasigneas.com/2021/06/25/paternidad/

Fraire, P. 1968, Pedagogía del oprimido, Madrid. Siglo XXI.

Recalcati, M. ¿Qué queda del padre?, la paternidad en la época hipermoderna, Milán, Xoroi Edicions. 2011

INEGI, Características de los hogares. 2017

https://www.inegi.org.mx/temas/hogares/

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